Energía, un concepto tan simple y tan complejo a la vez
- Eva Lorenzo
- 23 mar
- 4 Min. de lectura
Actualizado: hace 5 días
ENERGÍA
Parece una palabra sencilla, cotidiana, que usamos constantemente sin reparar en su auténtica dimensión. Hasta hace relativamente poco tiempo yo tampoco, y creía que cuanto más estudiase sobre cómo alimentarnos correctamente, qué ejercicio físico era más adecuado según nuestras circunstancias, cómo optimizar nuestro descanso o nuestros ritmos circadianos, aprender las claves para mejorar nuestra productividad profesional o cómo gestionar adecuadamente nuestras emociones, más podría tener bajo control mi vida y mi salud. Y sí, todo esto es muy importante, importantísimo, pero me faltaba un hilo conductor, me faltaban explicaciones a muchas cosas.
Hasta que un día, por fin comprendí algo revelador. Quizá fue algo tarde, pero ocurrió con la suficiente claridad como para marcar un antes y un después: nada fluye verdaderamente si no estás rodeado de la energía adecuada, si tú misma no vibras en una frecuencia positiva y si no alimentas y llenas tu vida de esa misma vibración.
TODO LO QUE NOS RODEA ES ENERGÍA
La energía está presente en absolutamente todo, y dependiendo de cómo la gestionemos o permitamos que nos influya, determinará nuestra vida y nuestra salud. A continuación, menciono algunos ámbitos en los que esta energía se hace especialmente evidente e influye claramente en nosotros:
La energía del lugar donde vivimos, el hogar que habitamos
Nuestro hogar es una prolongación directa de nuestra energía personal. El espacio que habitamos influye profundamente en cómo nos sentimos, pensamos y actuamos en nuestra vida cotidiana. Una casa desordenada, oscura o llena de objetos acumulados genera una sensación energética de bloqueo, incomodidad o ansiedad. Por el contrario, cuando nuestro entorno está ordenado, limpio, luminoso y refleja nuestra personalidad auténtica, nuestra energía personal se eleva, potenciando nuestra claridad mental, creatividad y bienestar emocional. Tomar conciencia del hogar como nuestro refugio energético nos ayuda a crear un espacio que nos nutra física, mental y espiritualmente.
La energía en nuestras relaciones
Las personas con quienes compartimos tiempo tienen un impacto profundo en nuestra energía y, por ende, en nuestra salud. Cuando nos rodeamos de personas positivas, generosas y auténticas, nuestra energía se multiplica. Mantener relaciones tóxicas o conflictivas, por el contrario, nos drena emocionalmente, generando incluso malestar físico. Por eso, aprender a elegir conscientemente nuestro entorno social es esencial.
Este proyecto tan bonito, AECyTS, cuyo único objetivo es ayudar a las personas, no ha hecho más que confirmarme lo que ya intuía; cuando compartes propósito con personas con bonita energía, que dominan egos y fluyen desde la autenticidad, aceptando tanto flaquezas como virtudes propias y ajenas, potencias ese bienestar auténtico que se traduce en una energía limpia y generosa que nos impulsa en cada paso.
La energía de la naturaleza y la conexión interior
Estar en contacto con la naturaleza nos devuelve al equilibrio original de nuestra energía. Caminar descalzos (grounding), meditar o simplemente contemplar un paisaje natural nos permite restaurar nuestra vibración energética, aportándonos serenidad, claridad mental y equilibrio emocional.
La energía en los alimentos
Cada alimento posee una energía propia que impacta directamente sobre nuestro cuerpo físico y emocional. Los alimentos naturales y frescos tienen una energía vital alta que potencia nuestro bienestar, mientras que los procesados y refinados debilitan nuestra energía interna, generando inflamación y desgaste.
La energía en el movimiento y el ejercicio
El movimiento es energía en acción. Cuando realizamos ejercicio de forma consciente y adaptada a nuestro cuerpo, liberamos estrés acumulado y elevamos nuestra vibración energética. Por el contrario, la falta de movimiento bloquea esa energía, generando estancamiento o deterioro físico y emocional.
La energía en el descanso
El sueño es nuestra principal herramienta de recuperación energética. Dormir mal o insuficientemente no solo resta calidad a nuestros días, sino días a nuestra vida, alterando profundamente nuestra energía personal.
ENTENDIENDO OTRAS HERRAMIENTAS DESDE LA ENERGÍA
¿No resulta ahora más sencillo comprender cómo cuidar nuestra espiritualidad nos hace sentir más felices y plenos? Ser mejores personas, ayudar a los demás, no juzgar y vivir nuestra propia vida sin comparaciones ni envidias, sentirnos orgullosos de nuestro crecimiento como personas que alimentan el amor hacia los demás, no tiene nada que ver con religiones, sino con ser humanos auténticos.
Además, al entender así la energía, resulta mucho más natural estar abiertos a herramientas o técnicas que buscan armonizar nuestra energía interna y externa, como la astrología, el diseño humano, la kinesiología, las constelaciones familiares, el Reiki o la medicina energética. Todas ellas comparten un denominador común: reconocer la energía como elemento central de nuestra vida.
LA ENERGÍA NI SE CREA NI SE DESTRUYE, SOLO SE TRANSFORMA
Al llegar al final de este artículo, siento que quizá he adoptado un tono más filosófico del que pensaba inicialmente. Pero también pienso que esto es precisamente lo bonito de fluir desde la autenticidad y compartir reflexiones reales y espontáneas.
Fue justamente mi interés inicial por la filosofía lo que me impulsó a estudiar psicología y a cuestionarme profundamente las cosas, llevándome a descubrir la psiconeuroinmunología, a formarme como coach y, ahora, a ejercer ayudando a transformar la energía de las personas. Como coach tengo el privilegio de acompañar a otros a descubrir cómo gestionar su propia energía para que se vean y se sientan cada día mejor.
Todo ha sido un viaje circular, el círculo energético de mi vida, que me ha llevado de un lugar a otro según las cargas positivas, negativas o neutras que encontraba en el camino.
Quizás me he extendido más de lo previsto, y no pretendo que recuerdes absolutamente todo lo dicho, pero por favor, quédate con esta idea:
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